El choque que hay entre la manera de educar a tu hijo y la manera de la abuela. Este choque se puede evitar cuando se tiene la educación en casa y se trabaje todos los días con los refuerzos para fomentar en el niño una reacción y formación de amor y educación con responsabilidad.
La educación se da en casa, no en la calle, lo que se le brinde al niño en casa será el reflejo de su comportamiento en la calle o con su abuela. El entorno que rodea al menor es muy importante, y desde pequeño empezar con la buena educación y con sus valores y principios.
Recordemos que los niños son unas esponjitas lo que ve, repiten, imitan, así que es importante que sus padres muestren la empatía, el respeto y modales. Se debe estar muy pendientes de que el niño no pase tanto tiempo sumergido en las tecnologías, como celulares, o tablets, es decir, es mejor mantenerlo ocupado en dinámicas de habilidades, modales y juego con grandes aprendizajes.
A continuación te compartimos los consejos de los expertos para enseñar a los niños ser educados.
Como te comportes, se comportará: Es muy importante que el niño vea en los padres todo un ejemplo a seguir, por la naturaleza de ellos, de copiar e imitar a los adultos, principalmente de los que están más cercanos a él. Implica que hables amablemente,
Que note sensibilidad en su medio ambiente: Que note como se da el respeto con otros individuos, la sensibilidad es uno de los regalos más preciado que se le puede dar a un niño. Con esto estás despertando y reforzando que el niño se preocupe por los demás y los sentimientos.
Escuchar el ‘Por favor’ y ‘gracias’: Enseñarle a los niños él por favor y gracias es de lo más importante para que sean educados no solo en casa si no fuera de ella. Conforme crecen, ellos desarrollan habilidades para expresar el agradecimiento que sienten con las personas. En el caso de los padres, el niño puede darle dibujos o bien, darles cartas de puño y letra.
Enseñarles a decir “por favor” y “gracias” es el principio fundamental para enseñar a los niños a ser educados. Este, por supuesto, es uno de los fundamentos de los buenos modales. A medida que los niños crecen, los padres pueden alentarlos a escribir notas de agradecimiento, preferiblemente con papel y lápiz.
Enseñarles a respetar el turno de palabra: Un niño que sabe intervenir en una plática con respeto y educación es de admiración, la responsabilidad del padre aquí es mostrarle como puede decir: "Me permiten un segundo, quiero decir algo", "Papá podemos hablar".