Dicen que los padres hacen cualquier cosa por sus hijos y para muestra Shakira y Gerard Piqué, que de acuerdo a varios periodistas de espectáculos se encuentran de vacaciones fingiendo ser una familia feliz, para que sus pequeños hijos Sasha y Milan no se enteren que están separados.
Recientemente la cantante nacida en Colombia fue captada con sus hijos en San Diego. Lo cual comenzó con las especulaciones sobre si la intérprete de Te Felicito ya se va a mudar a Miami o si habría una reconcilación con el jugador español, el cual se encuentra jugando con el Barcelona en Estados Unidos.
Hace algunos días, en el programa Chisme No Like, se reveló el que se supone es el verdadero motivo por el que la expareja de famosos dejaron España y viajaron hasta tierras estadounidenses. Todo parece indicar que decidieron tomar unas vacaciones y "jugar a la familia feliz".
Tal como lo mencionó Javier Cerani, no desean que sus pequeños sepan la verdad de su situación.
No hay reconciliación es una locura de los padres que quieren que los hijos no se den cuenta que están separados, se van a ir a la casita que ella compró con Antonio de la Rua en las Bahamas y van a jugar a la falsedad y la hipocresía
Se dice que después de las vacaciones, la familia volverá a Barcelona, ya que el 4 de agosto, la expareja se reunirá con sus abogados para definir los acuerdos y la custodia de los hijos que tienen en común.
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El periodista de origen argentino mencionó que los padres de ambos famosos están haciendo hasta lo imposible para que la pareja no se separe.
En otra emisión de Chisme No Like se aseguró que Montserrat Bernabeu y Joan Piqué, padres del defensa central catalán ha intercambiado información con los de la colombiana con el propósito de reconciliarlos e incluso el padre del deportista ha sido claro con él, al decirle que jamás aceptará a otra mujer.
Esta misma fuente indicó que a pesar de la delicada salud de William Mebarak, padre de Shakira, este ha contribuido, pues desea con toda su alma una reconciliación, que le evitaría a la pareja el tener que pelear por la custodia de sus dos hijos, así como el hecho de que uno de ellos se tenga que alejar de los pequeños.