Varios economistas sostienen que la inflación es “el impuesto más caro”; su impacto es casi siempre mucho más dañino para las clases medias y para los más pobres, y su permanencia en el tiempo puede tener importantes efectos a nivel macroeconómico.
La inflación anual registrada entre 2012 y 2016 ha tenido algunas variaciones: en 2012 se ubicó, de acuerdo con los Índices de Precios al Consumidor publicados por Inegi, en 3.57% anual; en 2013 creció a 3.97%; en 2014 registró su pico máximo en lo que va de esta administración, al ubicarse en 4.08%; y en 2015 se registró el nivel más bajo, con 2.13 por ciento.
Para el año 2016, la inflación anualizada fue de 3.36%, y para 2017 se espera que el impacto del alza de los precios en este inicio de año ubique el indicador en alrededor de 4.7%, y algunos expertos señalan que en realidad podría llegar a 5% anual.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) constituye una medida de resumen de varios componentes; es decir, se trata de un promedio del incremento de varios capítulos de consumo de las personas, los cuales tienen variaciones dependiendo de los factores relacionados con su producción, distribución y venta final.
En ese sentido, es importante destacar que el IPC se divide, por componente de gasto, en ocho capítulos:
1) Alimentos y bebidas, en el cual la inflación registrada entre diciembre de 2015 y diciembre de 2016 fue de 4.31%
2) Ropa, calzado y accesorios, en el que el incremento anual fue de 3.26%
3) Vivienda, con 1.1% de incremento anual
4) Muebles, aparatos y accesorios domésticos, con un incremento de 2.19%
5) Salud y cuidado personal, con 4.15%
6) Transporte, con 4.25% de incremento anual
7) Educación y esparcimiento, con 4.23%
8) Otros servicios, con un incremento de 4.89 por ciento.
LAS CIUDADES MÁS CARAS
El Índice de Precios al Consumidor se mide, además, considerando a una muestra de ciudades, con base en las cuales estima el promedio nacional. Así, al cierre del año pasado de las 47 ciudades que se consideran en la medición del Inegi, hubo 17 que registraron datos por arriba del promedio nacional. De esta forma, las ciudades más caras en el país son: Matamoros, Tamaulipas, con una inflación anual de 5.18%; Tepatitlán, Jalisco, con 5.17%; Ciudad Acuña, Coahuila, con 5.12%; Ciudad Juárez, Chihuahua, con 4.8%; y Mexicali, Baja California, con 4 por ciento.