CANCELAR
Inicio > Tecnología
La poderosa industria del consumo y los escrúpulos de los empresarios ambiciosos 17 de Octubre del 2017 INTERNACIONAL

Desde que el mundo es mundo se ha dicho en muchas ocasiones que nunca vamos a poder saberlo todo y que estamos a merced delos poderosos que tienen los hilos que sostienen al mundo.

Un ejemplo de ello, son tres grandes e importantes secretos que, gobierno y empresarios, han querido mantener ocultos porque significa que ellos dejarían de percibir los miles de millones de pesos que reciben por el consumo de productos que realizamos.

En este mundo capitalista en el que vivimos, se alienta el consumo para que los poderosos sean más ricos y los pobres más pobres.  

Sin ningún tipo de consideración ni escrúpulos, las empresas y gobierno trabajan para llevar más dinero a sus bolsillos.

Fraude de la obsolescencia programada
La obsolescencia programada no es otra cosa que la programación de la vida útil de un producto.
A ninguna empresa ni gobierno le conviene que las cosas duren para siempre, por lo que todo está programado para descomponerse y que se tengas que estar gastando dinero en reparaciones, o bien en sustituir un producto por uno nuevo.

Pero no siempre fue así, en la estación de bomberos de Livermore, California se encuentra una bombilla que se ha mantenido encendida durante 110 años gracias a que fue soplada a mano por la compañía Shelby Electric Company a finales de 1890, pero luego de unos años descubrieron la resistencia de las bombillas que creaban, por lo que optaron por reducir considerablemente la vida de su producto para obligar a reemplazarlo en poco tiempo porque de lo contrario perderían mucho dinero al fabricar las bombillas tan resistentes.
Fue así que en 1924 varias empresas crearon el cártel Phoebus que limitó las bombillas a tan solo mil horas de vida.

Lo mismo pasó con los automóviles. Los primeros creados por la Ford eran toda una obra de arte, en ese tiempo no era necesario cambiar piezas del carro y las llantas estaban diseñadas para durar para siempre. 

Pero el cártel Phoebus aseguraba que un producto que dura para siempre es una catástrofe para los negocios, es por eso que hoy en día todo está programado y diseñado para descomponerse después de un determinado tiempo de uso. 

No hay ningún gobierno en todo el mundo que esté interesado en intervenir a favor de los consumidores, y no porque no quieran o no puedan, sino porque no les conviene, pues ellos también se benefician de que los productos tengan una corta vida útil.

El gobierno gana el 16 por ciento de todo el dinero que invertimos en comprar productos que duran tan poco. 

Energía gratuita 

El costo de la energía es otro tema. 

Grandes han sido los inventores que han aportado sus investigaciones y descubrimientos para que todos tuviésemos energía gratuita, pero sospechosamente, una vez que salen a la luz sus investigaciones, terminan muertos o desaparecidos.

Uno de los casos más recientes es el del investigador estadounidense Stan Meyer que inventó un automóvil que funciona con agua y que cualquiera podría adquirir por menos de 500 dólares, pero este nuevo descubrimiento era muy mal negocio para las empresas petroleras.

Stan Meyer fue asesinado antes de que pudiera comenzar a producir y vender su producto, y su patente, ideas y diseños desaparecieron y nunca se volvió a saber nada de su novedoso invento.

Y ni que decir del millonario negocio de la salud.

Investigadores y científicos de todo el mundo han hecho importantes descubrimientos para erradicar algunas enfermedades, entre ellas el cáncer, cuyos tratamientos han creado una industria que genera billones de dólares al año.

En 1934 el doctor norteamericano, Royal Rife utilizó uno de sus inventos conocido como resonancia coordinativa que podía acabar con tumores cancerosos en cuestión de días. 

Su invento fue utilizado para tratar a 16 pacientes con cáncer terminal, quienes después de tres meses se recuperaron por completo. 

La noticia circuló en algunos de los más importantes diarios de Estados Unidos, sin embargo la historia del médico Royal Rife quedó en el olvido como si se hubiese tratado de un fantasma y su invento nunca llegó al mercado. 

La posibilidad de que su producto salvara la vida de millones de personas en el mundo, se agotó con la muerte del investigador quien, según las autoridades, murió en su casa por una sobredosis de Valium y alcohol. 

Sobre E-MAGAZINE E-Magazine es un servicio digital del estado de Tamaulipas con los mejores artículos de momento a través de todo México
SÍGUENOS