La historia de Martín Angulo ha conmovido a toda Latinoamérica. Se hizo viral en redes sociales una foto suya estudiando en plena calle, en la localidad peruana Trujillo, usando la luz de los faroles porque vivía en una casa tan humilde que no contaba con servicio eléctrico.
Y como en Internet nada queda oculto, esta triste historia llegó a los ojos del empresario árabe Yaqoob Mubarak, del Reino de Bahréin. El hombre de 32 años viajó 14.891 kilómetros tan solo para conocer al niño y poder ayudarlo.
“Yaqoob nunca tuvo carencias económicas, pero sí afectivas. En su familia cada quien se ocupaba de lo suyo y se sentía abandonado. Eso lo llevó a una depresión en su niñez, que lo hizo pensar en el suicidio. Superó ese episodio acercándose a la religión musulmana y luego ayudando a otros niños a tener una mejor vida”, reseñó el portal Perú 21 sobre la vida de este magnate árabe que puso sus ojos en el niño.
Ni la distancia, ni las diferencias horarios ni las barreras culturales fueron impedimento para que Mubarak encontrara al niño.
El periódico Excelsior contó la travesía: trató de buscar información del infante en el Ministerio de Educación de Perú y no consiguió respuestas. Entonces viajó directamente a Perú, atravesando diversas escalas, hasta que halló al director de la escuela del niño en cuestión y por medio de él, conoció a Martín.
El empresario prometió no solo construirle una casa con todos los servicios básicos para su familia, sino que también estará involucrado en trabajos de remodelación de su escuela y todo eso… con tal y el niño saque las mejores calificaciones de su colegio.