Ahora no sabes qué hacer y estás preocupada por el ardor que te provocó tu crema facial. No te preocupes, te explicamos por qué sucede esto y qué debes hacer.
¿Qué hacer si la crema facial me provoca ardor e irritación?
En el mercado hay muchas opciones de cremas faciales para diferentes objetivos: para reducir arrugas, conseguir mayor humectación o eliminar manchas.
Según la dermatóloga Justine Kluk, una crema facial debe tener las siguientes características:
Factor de protección solar: para retrasar envejecimiento y prevenir el cáncer.
Antioxidantes: como la vitamina c, para combatir el envejecimiento.
Retinol: borra líneas de expresión y uniformiza el tono de piel.
Ácido glicólico o ácido salicílico: previene que los poros se bloqueen y aporta luminosidad.
Péptidos: para aumentar el nivel de colágeno y tener la piel tersa.
Ácido hialurónico: para mantener la piel hidratada.
Una vez que encuentras tu crema facial ideal y te animas a comprarla, te emocionas con la idea de probarla.
Realizas tu rutina de lavado y humectación y resulta que cuando aplicas el producto nuevo, te arde. ¿Esto significa que deberías desecharla y perder el tiempo, dinero y esfuerzo que invertiste?
Por una parte, una crema tiene la función de hidratar la piel, lo que la hace ver más suave.
Por otra parte, un producto con cafeína sí puede tensar la piel por un momento; sin embargo no puede penetrar la piel para romper la grasa que forma la celulitis, explica
La piel del rostro es más delicada que la de otras partes del cuerpo. Tiene la propiedad de acostumbrarse a los productos que usas rutinariamente.
Cuando se introduce una nueva crema, sérum o contorno de ojos, puedes experimentar un ardor leve o moderado.
Está sensación es totalmente normal porque tu piel está comenzando el proceso de adaptación, sin embargo, si el ardor continúa por más de 1 semana será mejor que ya no lo apliques.
También si experimentas enrojecimiento, brotes o comezón es un indicador de que el producto no es para ti.
Debido a las necesidades especiales de la piel de la cara, es recomendable acudir con un dermatólogo para que te construya una rutina infalible.
Si decides probar algún producto, revisa su caducidad y observa los efectos que tiene sobre tu piel, ahora ya sabes qué signos negativos son tolerables y cuáles no.